| Al decidir el material a usar y la rugosidad de la superficie de las superficies de contacto, las condi-ciones bajo las cuales va a operar el sistema, son considerablemente im-portantes. En muchos casos serán adecuados aceros al carbono blandos con superficies pulidas.
Para aplicaciones exigentes, las superficies de contacto endurecidas con una dureza mínima en superficie de 50HRC o añadiendo un tratamien-to superficial p.e una capa de cromo duro, capa de niquel, etc. ofrecen grandes ventajas. En esos casos, Ra no debe sobrepasar 0,3 µm y Rz no debería sobrepasar 2 µm.
Acabados perfeccionados de la superficie, mejorarán las caracterís-ticas de funcionamiento; malos aca-bados incrementarán el desgaste.
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